martes, 2 de abril de 2013

Katalaka


-No puedo creer que me hayas convencido para hacer esto.- Se queja Tyler cargado de bolsas.- Dame un poco de helado, anda.

    Acerco el cucurrucho con una bola de vainilla en él hacía tu rosa,  pero por error termina en su nariz. Bueno, puede que no tan por error.. Él me mira con mala cara antes de acercarse peligrosamente y abrazarme, estrujándome entre sus brazos y las bolsas, y restregando su cara con la mía. En verdad debemos tener un aspecto bastante divertido.

-Te he echado de menos gordito.- Digo quitándome el helado con la mano.

-Nunca me perdonarás esos quilos de más que tuve, ¿verdad?

-Nunca.- Limpio el helado de su cara.- Venga, sigamos, que aun nos quedan dos tiendas y quiero hacerme algo en el pelo.

-Sigo sin comprender como me convenciste para esto.

-Porque me quieres.- Pongo ojitos de cachorro y él tan solo pone la mirada en blanco.

-Empezaré a odiarte.

-Anda, vamos.

    Me cuelgo de su brazo y lo arrastro hasta la siguiente tiende del paseo. Tras volver a casa de las oficinas me lo encontré tirado en el sofá haciendo zapping, por lo que le propuse salir a dar un paseo. Y aquí estamos, en una de nuestras incansables tardes.

    Cuando por fin salimos de la última tienda, decido que finalmente quiero pasarme por la peluquería que hay al final del paseo. Caminamos entre risas, viendo como el sol va escondiéndose poco a poco y el cielo se vuelve anaranjado. Tras unos diez minutos de psaeo ya casi hemos llegado, pero hay algo que me hace detenerme. Unos rizos morenos concentrados en un móvil.

-Ve yendo al bar, voy en un rato Ty.- Le doy un beso, y se le nota la alegría en la cara cuando sabe que es libre por fin. -Pero te llevas las bolsas.

-Está bien..- Refunfuña desapareciendo camino del puerto.

      Me acerco a él lo más sigilosa posible, por detrás. Un momento, ¿Yo no estaba enfadada con él? Bueno.. con todos. Bah, en realidad solo estoy enfadada con Zayn. Ese insoportable arrogante. ¿Porque siempre termino pensando en él? Mal, Skyler, mal. Aparto esos pensamientos de mi mente y me dispongo a colocar las manos sobre los ojos de Styles. Al principio da un salto y se remueve un poco entre mis manos.

-¿Quien soy? -Dije entre carcajadas.

-¡Me has dado un susto de muerte!

-Lo siento... -Me reí y me senté a su lado en el banco.- ¿Que haces aquí?

-Esperar a Zayn.- Dice.- Se está cortando un poco el pelo.

-Bueno, entonces creo que ya vendré mañana.

     Me mira mal, pero de forma divertida, aun así no hace ningún comentario al respecto. 

-Anda, quédate conmigo hasta que salga. Y dame un poco de eso.- Dice señalando el helado que ahora está derretido dentro del cono.

-Todo tuyo. 

       Lo coge y empieza a darle mordiscos a la galleta, en cambio yo saco el móvil del bolsillo trasero de mi pantalón y me pierdo en las redes sociales. Como todo el mundo, Twitter es mi perdición. Leo un par, y pongo un twit tras dirijirle una mirada al ruloso. @ASRoss: It's such a funny thing see @Harry_Styles fighting with a vanille ice cream. Le vibra el móvil después de darle un pequeño mordisco evitando que el helado se caiga de la galleta, lo lee y me mira mal.

-¿Te parece bonito burlarte de mi?

-Es divertido. -Me asomo a su teléfono móvil y veo como le da a 'Retwittear'.- ¿Por que haces eso? No, no, no.

-Ya está echo, haber pensado en las consecuencias. Si te ataca una horda de fans, no es mi culpa. -Ríe de forma maléfica haciendo una cara muy chistosa. - Mm, es de vainilla.- Dice bebiéndose el helado derretido. -Yo pensaba que los de aquí comíais cosas exóticas.

-Somos hawaianos Harry, no extraterrestres.

Vale, vale, lo siento.- Se encoge de hombros y.. ¡Me estampa lo que queda de helado en la cara!

-¡Eres hombre muerto! -Grito frotándome los ojos.

Para cuando puedo abrir los ojos él ya está corriendo hacía la playa divertido. Corro detrás de él, tanto como las carcajadas me permitían. Se para tras una palmera creyendo que no lo he visto. Se ve exhausto de correr. Uno, dos, tres. Aparezco delante de él dándole un gran susto. Se sobresalta y me tiró al suelo casi en el acto. Quedamos tirados sobre la arena. Uno al lado del otro sin parar de reír.

-Marciana. -Dice entre jadeos y risas.- Venga, volvamos al paseo, Zayn se preocupará.

-Claro, por que como no puede vivir sin ti...

-¿Que harían sin el chico más guapo, sexy y fuerte del mundo? Estarían perdidos.


-¿Lo de ser un arrogante es contagioso? -Digo  pensando en Zayn.

-Te encanto.Dice poniendo voz seductora y esa media sonrisa perfecta que tenía. Pero no puede evitar volver a reír ante mi cara de ironía. A lo que me coge de la mano y comienza a andar de vuelta al viejo banco de piedra enfrente de la peluquería.

       Justo en momento en que nos sentamos, la puerta del local se abre, dejando ver a un moreno con el pelo un tanto más corto que antes, pero con la misma forma. Se sorprende al vernos, bueno, al verme, y se acerca a nosotros con una sonrisa en la cara. Esas sonrisa torcida y esos ojos negros que brillan tras sus largas pestañas, ¿Por qué me hace esto?. Pasa su mano por su pelo recién cortado, y suelta una pequeña risa.

-Ya sabía yo que no puedes vivir sin mi.

-¿Ves como debería haberme ido? Digo a Harry entre dientes, ignorando a Zayn. - Voy dentro, -Digo señalando el edificio.- Tyler debe estar esperándome hace rato, debería darme prisa.

      Le doy un beso a la mejilla y me dispongo a ir hacía la recepción de la peluquería. Pero alguien me coge de la mano, él, siempre él, como no. Me da un pequeño tirón y me pega a él, acerca su boca a mi oreja, haciendo que sienta su respiración y que la piel se me ponga de gallina. ¿Como es posible que produzca ese efecto en mi? Intento apartarlo, aunque ni yo misma me convenzo que querer hacerlo, aun así él es más fuerte que yo, y me mantiene pegada a su cuerpo. 

    Harry carraspea en señal de que aun está presente.

-Yo también quiero un beso de despedida. 

-Ganatelo. - Intento sonar segura, pero más ben sale como un pequeño susurro.

      Aparta un poco la cabeza y me mira a los ojos, y poco a poco se acerca peligrosamente a mi cara. ¿Me va a besar? ¡Sí! No, no, no, no me tengo que volver loca. Lo odio.. Venga, eso no me lo creo ni yo. Y cuando sus labios están a escasos centímetros de los míos, inclina un poco el rostro y estampa su boca en mi mejilla.

-Nos vemos pequeña.

No hay comentarios:

Publicar un comentario