miércoles, 20 de febrero de 2013
Inaina.
No lo puedo creer. No me lo creo. No quiero creerlo. Ahí están ellos, sentados en los modernos sofás del despacho de mi padre, mirándome fijamente. Turnándose para dirigirse miradas interrogantes entre ellos cada pocos segundos. Bueno, microsegundos, puesto que aun me encuentro en el marco de la puerta, sonriendo falsamente mientras por dentro tengo ganas de darle un puñetazo a alguien. Mi padre sonríe, ellos no hablan. Y así mejor, si abren esa gran bocota podrían decir algo que no me conviene que digan esos cinco estúpidos. Claro, ser famoso es algo que la gente normal suele omitir en sus presentaciones. ¿Que digo? Ellos no don gente normal. Imbéciles.
-Hola papá.- Le sonrío mientras cierro la puerta tras de mi y me acerco a su escritorio a darle un beso.- Siento haberte interrumpido.
-No pasa nada, cariño.- Pone su mano a mi espalda, casi rozando la revista escondida.- Estos son Harry Styles, -Señala al ruloso, que tan solo hace un intento de sonrisa.- Louis Tomlinson, -El castaño se hunde en su silla y levanta la mano como saludo.- Niall Horan, -El rubio si me dedica una verdadera sonrisa, no se si porque ha entendido que no quiero que mi padre se entere de que los conozco, o porque realmente disimula bien. Pero me da igual el motivo, se lo agradezco enormemente.- Liam Payne, -Se revuelve el pelo* e imita el gesto de su amigo.- y Zayn Malik.- Aquí es donde no quería llegar, a él, a sus penetrantes ojos que ahora me miran y hacen que mis piernas flaqueen como una idiota. De él me molesta que no me haya dicho quienes eran, me molesta mucho más que de los otros cuatro, aunque me cueste admitirlo. Odio las mentiras y los secretos.
-Tiene una hija hermosa, señor Ross. -Habla él, con arrogancia. Claro, no podía ser otro. Le dirijo una mirada asesina, pero aun así no deja de sonreír.- Ariadne has dicho, ¿Verdad?
-Si.- Digo firme, plantada detrás de la silla de mi padre y con las manos apoyadas en sus hombros.- A ver que recuerde... - Sonrío falsamente y empiezo a nombrarlos por orden:- Harry, Louis, Niall, Liam y... Shane.
Todos ríen entre dientes, excepto él, que cambia su cara de suficiencia: -Zayn. Es Zayn.
-Lo siento, fallo mío.- Le guiño un ojo y ahora me dirijo a mi padre:- ¿Porque me has echo venir?
-Ellos van a quedarse aquí en Hawaii durante el tiempo que duren sus vacaciones y sus conciertos en USA. Había pensado que podrías enseñarles la isla, para que no estén muy perdidos. Y entre tu y yo.. -Me hace una señal para que me acerque y susurrarme algo al oído.- Su representante quiere que no se metan el líos. ¿Podrías encargarte tu de eso?
Me separo de él y lo miro con cara de pocos amigos:- ¿Enserio?
-Por favor.
-¿Me pagarás no? Si tengo que trabajar, al menos quiero cobrar.
-Cincuenta dólares a la semana.
-Cien.
-Sesenta.
-Ciento veinte.
-Cien.
-Perfecto.- Le tiendo la mano para cerrar el trato.- Trato echo.
-Tramposa.
-Yo también te quiero, papi.
Le pongo ojitos de niña pequeña para que no se enfade y el tan solo rueda los ojos. Que no tenga la mejor relación con mi padre no significa que lo odie, ni que él sea una mala persona. Lo adoro, siempre ha estado ahí para mi. Y me encantan estos momentos con él, aunque haya veces que se pone insoportable. Aunque se pelee con Ty, aunque haya cometido errores, y me ponga prohibiciones. Es mi padre y lo quiero, y siempre lo querré.
Aparo la mirada de su cara de perro, y me acuerdo que no estamos solos. Que esos cinco chicos nos miran con expresiones asombradas. Como si les hubiera echo gracia las escena, pero al mismo tiempo se sintieran fuera de lugar. Pero aun así, me da igual, me he criado aquí. Mando yo. Y mientras mi padre les llama la atención y aclara con ellos algunos detalles de no sé que cosas. Yo me siento en un sillón vacío a la izquierda del escritorio, mirando fijamente el gran ventanal que muestra una gran parte de la isla, desde la zona turística, de grandes edificios, hasta las pequeñas casas, cabañas, zonas de acampada y demás, donde vive la verdadera gente de hawaii. A esta altura se distinguen pequeñas partes de algunas calas de la playa, imperceptibles para cualquiera que no sepa como localizarlas.
Respiro hondo ante el hermoso paisaje, y vuelvo a la realidad cuando la voz de mi padre me reclama.
-¿Que ocurre?
-Nosotros hemos terminado, ¿Le dices a Leah que llame a un taxi para llevarlos de vuelta al hotel?
-Claro, -Suspiro cansada mientras me levanto de mi asiento.- adiós makua.
Salgo por la puerta, de espaldas a ella, evitando que el bulto de mi espalda se note. Tras cerrarla tras de mi, noto como se vuelve a abrir y unos pasos pausados que me siguen. Solo quiero dejarlos en su hotel y no verlos en un largo tiempo a ser posible. Aunque sé que no podrá ser, pero aun así mantengo esa pequeña esperanza en mi cabeza. ¿Por que tenían que complicarlo todo con mentiras? me rindo, supongo que nadie llegará nunca a comprender la mente humana. Y puede que en parte los entienda, no querían que los tratáramos de forma diferente, pero eso solo hace que esté un poco menos cabreada. Solo un poco.
-Skyler.. -Dice Harry que es el primero de la fila que se ha formado en el pasillo.
-No, Skyler nada.- me giro hacia él y pongo mi dedo índice en su pecho. - No soy vuestra niñera, si queréis conocer la isla os contratáis un guía. Más vale que no os metáis en problemas, porque me arrastraréis con vosotros, y desde ya os digo que si no queréis morir entre terribles sufrimientos, me haréis caso. ¿QUEDA CLARO?
-Venga pequeña, ¿Porque estás tan enfadada? -Pregunta él, que está detrás de Harry.
-¡Pequeña tu entrepierna! -Espeto mirando por encima del hombro derecho de Harry y encontrándome con sus ojos.- Te parece poco no decirnos que sois famosos. -Hablo en plural, pero sé que lo que quiero decir es: 'Te parece bonito no haberme dicho que eres famoso'.- Pues además súmale esto.- Saco la revista y se la tiro prácticamente a la cara antes de retomar mi camino.- Leah, papá quiere que llames un taxi para esos energúmenos, nos vemos.- Hablo deprisa, le doy un beso en la mejilla y me dirijo al ascensor.
Llamo al ascensor, y veo como poco a poco va subiendo. Planta diecisiete, planta dieciocho, planta diecinueve, y planta veinte. Las puertas se abren dejándome paso a su interior y con los brazos cruzados en jarra subo a él con el ceño fruncido. Se vuelve a escuchar esa música infernal, genial, esto era lo que más necesito ahora, que se note la ironía. Justo cuando las puertas están a punto de cerrarse del todo, una mano las interrumpe y esa persona entra al ascensor. Haciendo que ahora si, las puertas se cierren tras Zayn.
-Ariad..
-Skyler.
-Bueno, Skyler. -Por primera vez no me mantiene la vista, sino que baja la mirada a sus pies. -Quería decirte que lo.. lo.. yo.. -Le cuesta, y se ve muy tierno.
-¿Lo sientes?
-Si eso.. por no decirte nada de la banda, y por lo de la revista y todo eso. -Se rasca la nuca y se muerde el labio inferior. No, porfavor, no hagas, eso, porque me entran unas ganas de besarle inmensamente. Qualquier hombre que se muerda el labio inferior es irresistible.- ¿Me per.. quiero decir, ¿nos perdonas?
-No estoy enfadada por lo de la revista. Mira el títular, ni siquiera te menciona, solo me menciona a mi. Eso es lo que no me gusta, me gusta mi privacidad, y estar con vosotros dificulta eso. -Planta diez.
-Pero yo no quiero que te alejes de nosotros, pequeña.- Se acerca y pone un mechón de mi pelo detrás de mi oreja, pero después no quieta la mano.- Es más... -Se acerca aun más, tanto que casi siento si respiración en mi frente.- Cuando más juntitos mejor.- Ahí está, la sonrisa arrogante.
La puerta se abre y lo aparto de un manotazo, imbécil, arrogante, creído, tonto, sexy... ¿Que? Retiro lo úntimo, lo retiro. Un momento, ¿Se puede retirar un pensamiento? Nosé, me da igual, no quiero pensarlo nunca más. Asqueroso engreído.
-Dejame en paz, Zayn. -Sus ojos se oscurecen y brillan, como si llamarlo por su nombre encendiera algo en él.
Un último pensamiento se repite en mi cabeza mientras dejo el edificio atrás, ¿De verdad quiero que me deje en paz?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario